domingo, 30 de octubre de 2011

MONO-Gote, el visitante inesperado...

No es frecuente que en la soledad de un estudio se den sorpresas, porque es un escenario en que todo está controlado, los utensilios, el mobiliario, las obras terminadas, las otras a medias, papeles, carpetas...chísmes y enredos son elementos habituales en un caos organizado y  en el que el desorden no lo es a ojos de quien se mueve ahí...
Pero las excepciones se dan.

Mono-gote es un pequeño muñeco que por sorpresa inició una expedición a ras de tablero y que ya es habitual en mi entorno.
Sea de noche o sea de día, el precioso monito pasa revisión a lo que se esté cociendo en cada momento.
Esquivo, que no huidizo, pasea impasible sobre las obras y las observa con gran minuciosidad.

Me pregunto que pensará...y creo que es cuestión de días el que tome un bolígrafo o un pincel e inicie su propia obra...
Les mantendré informados... soy un tipo con suerte, no todos pueden ser cronistas de un evento así.
















3 comentarios:

Berny Enríquez dijo...

jajajaja siii, ese chango esta muy mono y aparte tiene muy buen gusto .
abrazote pepe

Pepe Valera dijo...

Es un mono muy chismoso....dejemos que observe, igual anda inspirándose para futuras obras.
Un abrazo.

Eloise Embrujada dijo...

Ayyyyyyyyy, qué bonito!!! Este detalle, es precioso...te pasa como a mí, tienes tu niño interior muy vivo y travieso...esa capacidad de impregnar de vida a un muñeco, es un gran síntoma de esa y otras tantas cosas...!
Me viene a la mente la frase: "Todo niño es un artista. El problema es cómo mantenerse siendo niño una vez que se ha crecido. (Pablo Picasso)”.
Y yo añado: los que lo logran (seguir siendo niños de adultos ya), siguen siendo artistas. En conclusión: un artista, es un niño que ha sobrevivido.
Es lo que te pasa a tí. No cambies nunca, ser adorable, hay pocos como tú.

P.D.: Yo de peque tenía un muñeco favorito...era un mono muuuy similar al tuyo, y yo le llamaba: "La rana King Kong"! Jajaja, es que no tenía orejas, y le veía rasgos de rana, pero cuerpo de mono; era marrón...nunca lo olvidaré, y tú me lo has recordado y hecho sonreír, primo.

Se te quiere.